piel deshidratada

Piel deshidratada: ¿En qué consiste?

Cuando se habla de tipos de pieles, se habla de piel seca, normal, mixta o grasa, pero la piel puede tener otros problemas y características que se deban tener en cuenta. Un ejemplo es la piel deshidratada.

Desde Esylma nos preocupamos por tu salud y belleza. Por eso, hoy queremos hablarte de qué es exactamente la piel deshidratada, si es lo mismo que la piel seca, por qué se produce y cómo tratarla y prevenirla.

¿Qué es y cómo se manifiesta la piel deshidratada?

Como su nombre indica, la piel deshidratada es una piel de cualquier tipo, seca, normal o grasa, que de forma temporal y pasajera presenta un problema de deshidratación, es decir, de falta de agua.

Los signos de una piel deshidratada son los siguientes:

  • Tirantez.
  • Rugosidad.
  • Falta de suavidad.
  • Escamas.
  • Picor.
  • Rojeces.
  • Falta de elasticidad.
  • Falta de luminosidad.
  • Líneas de expresión y arrugas.

Causas de la piel deshidratada

El cuerpo humano es casi un 70% de agua, de la cual, un 15% se mantiene en la piel. La capa córnea de la epidermis, cuenta con una capa hidrolipídica que la protege frente a la evaporación del agua. Si la barrera cutánea se daña, se pierde esta capa y la piel puede deshidratarse.

Algunos factores que pueden contribuir a ello son los siguientes:

  • Factores ambientales, como la radiación solar, el frío y los cambios de temperatura, el viento o la polución.
  • Factores emocionales como el estrés o el cansancio.
  • Productos cosméticos y/o de higiene agresivos o desecantes.
  • Factores externos como el tabaco, el alcohol o el consumo de ciertos fármacos.

Similtudes y diferencias entre piel deshidratada y piel seca

Como hemos comentado, cualquier piel, incluso la grasa, puede padecer deshidratación. Sin embargo, aunque una piel seca puede estar deshidratada, pero no siempre una deshidratada está seca, se suele considerar que la piel seca y la deshidratada son lo mismo porque la piel seca tiene mayor tendencia a deshidratarse.

Esto es porque este tipo de piel se caracteriza por presentar una baja actividad de las glándulas sebáceas, así como presentar poros cerrados y finura.

Debido a ello, es más proclive a enrojecerse, irritarse o descamarse.

¿Cómo tratar y prevenir la piel deshidratada?

En el día a día podemos llevar a cabo distintos cambios para mejorar y prevenir que nuestra piel se deshidrate, más allá de tener en cuenta los factores que aumentan este riesgo.

Debemos garantizar la aportación hídrica necesaria, bebiendo al menos 1’5 L al día. Asimismo, tratar de encontrarnos en ambientes ventilados y con buena temperatura y humedad.

En lo referente a la higiene cutánea y su cuidado, es importante siempre optar por productos no agresivos y que le aporten no solo hidratación, sino un cuidado para sus necesidades concretas.

Crema reafirmante resveratrol y Q10 de Esylma

La crema facial con resveratrol y coenzima Q10 de Esylma está destinada para el cuidado de pieles normales a secas, reafirmándolas e hidratándolas desde el interior.

Gracias a su contenido en resveratrol, actúa en las capas profundas de la piel, protegiéndola de los daños causados por los radicales libres, contribuyendo a que se retrase el envejecimiento celular.

Por otra parte, la coenzima Q10 le aporta energía y reduce arrugas y líneas de expresión.

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