Piel escamosa

Piel escamosa: Causas y soluciones

En otoño e invierno es posible que sintamos nuestra piel más seca y deshidratada, con una apariencia más rugosa y áspera, esto puede tratarse de piel escamosa.

Desde Esylma nos preocupamos por tu salud y belleza. Por eso, hoy queremos hablarte de qué es la piel escamosa, sus causas, signos, tratamiento y prevención.

¿Qué es la piel escamosa y cuáles son sus causas?

Se trata de una pérdida de la capa externa de la piel (epidermis). Suele ser ocasionada por la incidencia de factores ambientales que la resecan, irritan y dañan, como el sol, el viento, el frío o la falta de humedad. Es especialmente común en otoño e invierno.

Cuando la piel está deshidratada y se irrita de forma continua, las células de la piel mueren y se acumulan, haciendo que la piel pueda descamarse y se desprenda.

Además de los factores mencionados, la piel escamosa puede aparecer por reacciones alérgicas, infecciones, o afecciones cutáneas como la dermatitis.

¿Por qué podemos sufrir piel escamosa en otoño e invierno?

Como hemos comentado, los factores ambientales son desencadenantes importantes en la aparición de la piel escamosa.

En otoño y en invierno la piel se daña más porque se da una pérdida de humedad, así como cambios en la dilatación de los capilares sanguíneos y roce por el viento.

Aunque no sea tan apreciable como en verano, también los rayos solares siguen incidiendo en la piel, dañándola y resecándola. Asimismo, al no hacer tanta calor desciende nuestro reflejo de la sed y bebemos menos, estando menos hidratados.

Finalmente, la mayor permanencia en lugares cerrados, generalmente con calefacción, también reseca e irrita la piel.

¿Cómo tratar y prevenir la piel escamosa?

Tanto para tratar como para prevenir la piel escamosa, es importante seguir buenos hábitos diarios como los siguientes:

  • Mantener una hidratación óptima bebiendo la suficiente agua.
  • Proteger la piel facial con bufandas u otras prendas.
  • Humidificar los espacios.
  • Aplicar fotoprotector aunque no se aprecie sol.
  • Limpiar bien la piel facial por la mañana y por la noche, a pesar de que no haya sido maquillada.
  • A pesar de que los días estén nublados, no podemos dejar de emplear el fotoprotector, puesto que los rayos solares inciden en la piel a través de las nubes.
  • Evitar las corrientes de aire y los cambios de temperatura.
  • Consumir alimentos con grasas saludables como los frutos secos o el aguacate, ya que estas grasas contribuyen a mantener la capa hidrolipídica de la piel y a evitar que se deshidrate.
  • Aplicar una crema hidratante antes de salir de casa (por el día) y también por la noche, para mejorar la regeneración cutánea, que se produce durante el sueño.

Crema facial luminosidad aceite de Argán y vitamina E SPF15

En Esylma tenemos en cuenta los posibles daños y factores que pueden afectar a la piel, por ello hemos desarrollado una amplia gama de cremas faciales con ácido hialurónico.

Para el cuidado y prevención de la piel escamosa, recomendamos la crema facial luminosidad aceite de aceite de argán SPF15.

Se trata de un tratamiento reparador y de cuidado intensivo hidratante, que hidrata la piel y le aporta luminosidad. Cabe destacar que en estos casos, las células muertas pueden acumularse y apagar la tez, por lo que tras una limpieza esta crema le devolverá el brillo y la vitalidad.

Por otra parte, aumentando el poder hidratante del ácido hialurónico, el aceite de argán hidrata, nutre, y regenera la piel desde su interior.

Además, esta crema cuenta con factor SPF15, ayudando a proteger la piel de frente a los radicales libres y del fotoenvejecimiento gracias a sus filtros UVA-UVB.

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