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Viento: ¿Cómo afecta a la piel facial?

El otoño es una estación dura no solo para nuestro estado anímico, al tener menos horas de sol y peor climatología, sino también para nuestra piel. En esta época hace más frío y viento, y este último puede dañarla si no la cuidamos adecuadamente.

Desde Esylma nos preocupamos por tu salud y belleza. Por eso, hoy queremos hablarte sobre cómo afecta el viento a la piel facial, cómo podemos protegerla de él y cómo tratar sus efectos.

¿Cómo afecta el viento a la piel facial?

El viento afecta de varias formas a la salud y la belleza de la piel facial. En primer lugar, genera un descenso de la humedad, lo que hace que la piel se reseque y deshidrate. Al rozar contra la piel de la cara, además, la irrita.

Cuando el viento es frío genera que los capilares sanguíneos de la piel se contraigan, provocando que el oxígeno y los nutrientes no lleguen con tanta facilidad a las células y empeorando la regeneración de las mismas. Esto puede provocar una acumulación de células muertas, provocando piel escamosa y apagada.

Finalmente, el viento provoca una pérdida de los aceites naturales de la piel. Esto genera que esta esté más expuesta al haberse dañado su barrera protectora, haciendo que pierda agua y sea más susceptible de padecer irritaciones e infecciones.

¿Cómo proteger y tratar la piel de los efectos del viento?

Para reducir el riesgo de que el viento pueda dañar la piel, en primer lugar es fundamental cubrirla, en la medida de lo posible, con prendas de ropa como las bufandas o bragas deportivas. Estos accesorios actuarán como una barrera física entre el viento y la piel.

Más allá de ello, deberemos protegerla de las siguientes maneras:

  • A pesar de que los días estén nublados, no podemos dejar de emplear el fotoprotector, puesto que los rayos solares inciden en la piel a través de las nubes.
  • Evitar, siempre que se pueda, las corrientes de aire, como las que se producen al viajar al lado de una ventanilla del coche abierta.
  • Pese a que no haya corrientes de aire, si estamos en espacios cerrados con la calefacción, debemos tener en cuenta que además de caliente, este aire es seco. Es relevante utilizar un humidificador.
  • Aunque en otoño e invierno, al hacer más frío, no sintamos el reflejo de la sed que nos empuja a beber, es fundamental beber agua de forma continua para hidratar la piel desde dentro.
  • Limpiar adecuadamente la piel aunque no nos maquillemos. Durante el día puede acumular polvo, polución y otras partículas.
  • Consumir alimentos ricos en grasas saludables como los frutos secos o el aguacate.
  • Aplicar una crema hidratante antes de salir de casa (por el día) y también por la noche, para promover la regeneración de la piel.

Cremas faciales de Esylma

En Esylma nos comprometemos con la salud y belleza de tu piel. Por ello, ponemos a tu disposición nuestra amplia gama de cremas faciales con ácido hialurónico para que tu piel esté hidratada a pesar del viento o cualquier inclemencia meteorológica.

Además, si quieres tratar problemas específicos como la falta de luminosidad o de firmeza, encontrarás soluciones concretas con ingredientes de origen natural, como el aceite de argán, el resveratrol o el CBD.

Si precisas más información sobre cómo cuidarte, te recomendamos seguir los artículos de nuestro blog y conocer nuestro universo Rostro.